Organizar una boda puede ser muy sencillo si sigues estos pasos. ¡Sí, has leído bien, sencillo! No te mereces estar estresada durante los preparativos del día más bonito de tu vida. ¿Preparada? ¡Allá vamos!

1 año antes de la boda 

Elegir la fecha en la que te quieres casar, piénsalo bien porque ese momento se grabará en tu corazón para siempre. Si deseas casarte por la iglesia o por juzgado, debes comunicarlo con antelación para que te guarden un hueco pidiendo tu cita, ya que hay unos dos meses de espera. Después vienen los cálculos del número de invitados y presupuesto aproximados. También entra en esta fase, elegir dónde quieres que sea el banquete (te divertirás muchísimo viendo diferentes masías, fincas y restaurantes).

9 meses antes del evento 

Ahora toca buscar al personal externo que te ayudarán a que ese día sea fantástico para ti y para los tuyos. Es el turno de los fotógrafos, cámaras, catering, wedding planner, maquillador, peluquero y decorador. Aunque al principio solo cojas la calculadora para saber qué coste va a tener contar con todos estos expertos, enseguida vas a darte cuenta de lo necesarios que son. Y así, poder tener algo de tiempo libre y quitarte unas cuantas preocupaciones. Lo agradecerás cuando llegue el momento, ya verás. Ahora es el turno de las invitaciones, elige la letra, los colores, los iconos, el texto etc. y encárgalas en tu imprenta de confianza. La persona encargada de diseñarlas será un gran apoyo para que sean muy especiales.

En esta fase también entra en juego la elección del vestido de novia. Recibirás cientos de opiniones y te sentirás alguna que otra vez literalmente “sin oxígeno” porque hasta ahora estabas acostumbrada a ir a una tienda, probarte un vestido y comprártelo sin pensar en el precio y en qué le parecen a tus allegados. Conseguir el vestido de novia es toda una aventura dilatada en el tiempo que será muy especial. Sabrás de inmediato que es el tuyo porque los ojos se te iluminarán cuando te mires al espejo. Haz clic aquí y descubre nuestra colección Morilee, pensada para novias soñadoras.

Organizar una boda no tiene porqué ser estresante

Organizar una boda no tiene porqué ser estresante

Tic tac, la cuenta atrás empieza para organizar 

¡Los invitados! ¿A quién dejas fuera y quién dentro? ¿Compromisos? Los que no están claros son un poco más complejos, ¿verdad? Tan solo imagínate a esas personas de las que no estás muy segura si invitar o no dándote un abrazo en tu boda. Si te ha costado mucho trabajo pensarlo es porque no tienes la confianza suficiente y por lo tanto, es probable que te sientas más cómoda si no están presentes en tu día. Si por el contrario, has sonreído cuando lo has pensado, eso quiere decir que sería importante para ti que formaran parte de tu lista de invitados.

Esto sí que sí, ¡el viaje! Sin dudas, una de las mejores cosas de la boda. Jamás podrás darte caprichos tan románticos como los de ese tiempo que vas a disfrutar con tu pareja del amor y del destino. Siempre podrás decir: “como era para la luna de miel…” Debate con tu prometid@ aquellos lugares que te hacen cosquillas en el estómago solo de pensar en un trocito del mismo. Pide presupuesto y ¡a disfrutar! Cada detalle cuenta, así que sé previsor@.

Ya tenéis claro dónde queréis iros, solamente falta reservarlo. Es aconsejable contar con una agencia de viajes experta en lunas de miel. Te facilitarán mucho el trabajo.

Quedan 6 meses para la boda 

La música es importantísima para generar emociones. Hazte una lista de baile con canciones más “movidas” y otras más tranquilas para momentos puntuales. ¡Y sobre todo, elige la de la marcha nupcial con la que dejaréis a todos los invitados con la boca abierta! Contratar a un bailarín que os enseñe cada paso para tener la técnica controlada es una buena opción. De igual modo que ser totalmente espontáneos e improviséis lo que os salga de dentro en ese instante.

¿Te acuerdas de cómo te pidió matrimonio? ¿Todavía se te ponen los pelos de punta? Es el momento de elegir las alianzas de boda. Probároslas con calma, han de quedar perfectas, si quedan un poco sueltas podrían extraviarse.

Tres meses antes de la boda 

Solicita la documentación para la boda y el guion que debéis seguir. Escoge los accesorios del evento: tocado, zapatos, ropa interior etc. Encarga los detalles para los invitados, cuánto más útiles sean mejor para que no se queden olvidados en un armario. Envía también las invitaciones para que puedan confirmarte cuánto antes su asistencia y así, poder avisar al banquete con la cifra exacta.

Dos meses para la boda

Un buen tratamiento de cutis es indispensable para que ese día estés reluciente. También probar el menú para que los invitados disfruten tanto como vosotros con la ayuda del catering, previamente contratado. Realizar diferentes pruebas de maquillaje y peluquería te ayudará a salir de dudas sobre qué es lo más acertado.

¡Solo queda un mes! 

Falta comprobar que los proveedores tienen todo controlado, llamar a los invitados para que confirmen su asistencia y también al hotel de luna de miel. El consejo más importante: disfruta del proceso de preparación de ese día tan mágico y sobre todo, días antes del evento déjate llevar y relájate. ¡Todo saldrá genial!

¿Qué te ha parecido este artículo? Esperamos que te hayan sido útiles estos pasos y podáis vivir con más tranquilidad el proceso de organización de tu boda.

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